LLegamos sobre las 9h a Chamonix, donde nos esperaba uno de esos parkings grandes que sirve de referencia para saber cuan visitado es un lugar. Realmente la subida a l'Aiguille de Midi en el teleférico es de esas cosas que no tienes del todo claro si quieres hacer por la cantidad de gente que hay y por el elevado coste que implica pero esta vez decidimos aguantar la cola impresionante y esperar el tiempo inevitable para subir a nuestra cabina asignada, todo está controlado al segundo allí. Nos armamos de paciencia y llegó nuestra hora. El ascenso se efectúa en dos tramos, uno de 10' al Plan de Midi y en otros 10' nos plantamos en nuestro destino. Decir que es impresionante la subida? Decididlo vosotros.
Después de ambos tramos la llegada al punto más alto es increíble, lo primero que nos recibe es una caricia absolutamente helada que nos obliga a abrigarnos rápidamente, 0º no es poco y la leve brisa que se mueve es suficiente para notar el rigor de la temperatura aún más. En esta ocasión hemos adquirido un Multipass que nos permite la subida en ascensor a la terraza con vista de 360º que abarca una visión de los Alpes franceses, suizos e italianos. El sol que luce es espléndido y adereza un paisaje de por sí impresionante con una luz excepcional. Antes de que veáis las imágenes decir que fuimos objeto de un cuasi rescate en el ascensor del que hablamos antes, después de una frenada de emergencia de la que nos reímos pensando que era normal, el ascensor se mantuvo inmóvil varios minutos mientras la chica que se encargaba intentaba contactar con control mediante teléfono y walkie. Después de unos minutos el ascensor inició un descenso de emergencia con frenos activados que se hizo eterna por su lentitud, con un monitor que indicaba los metros que íbamos recorriendo para llegar de nuevo al punto de partida y encontrarnos con la imposibilidad de abrir las puertas. Menos mal que la chica que se encargaba de subirnos, siguiendo instrucciones, subió por la trampilla del techo del ascensor para desbloquear las puertas y que pudiéramos salir. Sólo decir que de un ascensor lleno en un primer momento sólo unos cuantos nos empeñamos en subir de nuevo tras unos cuantos intentos de vacío con el mismo problema, Finalmente subimos y la espera realmente valía la pena.
Sin palabras... :O
ResponderEliminarYo me hubiera quedado abajo, jiji!
IMPRESIONANTE !!!
ResponderEliminarDesde luego estas fotos compiten con tu excelente relato.
La verdad es que esos pequeños momentos, y etapas de un viaje, hacen que no importen demasiado las metas, es como una metáfora de nuestras vidas, lo que decía John Lenon , que la vida ese eso que pasa mientras hacemos planes para nuestra vida...
Por cierto peazo valientes con ese ascensor a casi 4000 metros de altura...Pero bueno si no le echamos valor no disfrutamos de nuestro dia a dia.
Nosotros hoy con mama Helga y mi tia a los baños árabes de Barcelona, peazo fiesta para el cuerpo , paseo por Santa Maria del Mar y cena marroquí en casa, la verdad es que hoy día muy relajante y pleno
Esperamos mas relatos y a seguir disfrutando
Besazos
No sé por qué eli pero eso me lo creo, que te quedarías abajo aunque supongo que hablamos del ascensor, no? No del teleférico jajaja!!!
ResponderEliminarJose Luis!!! De esos lugares que hubierais disfrutado, fijo. Carlos te recuerda esa caminata a Montserrat. A partir del viernes está dispuesto.
Besos a todos.
Que fuerte lo del ascensor!! yo no se si subiría después del primer intentooo!!
ResponderEliminarAunque cierto es, que las imágenes merecen la pena...
Jajajaaja!!! Vamos, que te quedarías con eli, no?
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